Entrevista a la ing. Eduvigis Ortiz

Egresada de Ingeniería Industrial.

Fundadora y presidente de Women4Cyber Spain y líder de alianzas estratégicas en SAS.

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¿Cómo describirías a Eduvigis Ortiz?

Eduvigis Ortiz es una persona feliz, que ha descubierto muy pronto en la vida, gracias a Dios, que lo más importante es sumar, que cuando estás dedicado a hacer lo mejor que sabes y lo mejor que puedes, eres una persona equilibrada y por eso me considero una persona feliz, que ha logrado el éxito en su vida.

Tras haberte graduado de Ingeniería Industrial, ¿qué te motivó a realizar un Master of Science en Ingeniería?

Cuando terminé la carrera pensaba trabajar en zona franca como hacíamos muchos cuando terminábamos la Ingeniería Industrial. Pero tuve la dicha de que, en la Universidad, el departamento de Ingeniería Industrial se fijó en mí para proponerme para una beca Fulbrigth, que fue la que me permitió hacer la maestría en Estados Unidos. Yo nací en una familia muy humilde y de otra forma no hubiera podido acceder a hacer un Master en Estados Unidos. Esa es una de las principales razones por las que siempre estaré muy agradecida a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y a todos mis profesores de Ingeniería Industrial que me propusieron para hacer esta maestría en Estados Unidos.  Esa oportunidad es la que ha marcado toda mi trayectoria profesional y personal.

Siendo dominicana y habiendo hecho una maestría en Estados Unidos ¿por qué decidiste irte a vivir a España?

Decidí venir a vivir a España por amor.  Cuando me fui con la beca a Estados Unidos me crucé con mi esposo y desde el principio intuí que era la persona indicada para mí y con quien quería pasar el resto de mi vida. Siempre lo digo y él se ríe mucho, así como mis compañeros y mis amigos, y así lo digo, porque de verdad pienso que mi esposo está hecho perfectamente para mí.  Como dicen, si lo hubiese mandado a hacer, no me lo hacían tan bien. Lo conocí cuando estaba estudiando un semestre en la Universidad de Columbia, de South Carolina, y  a partir de ahí comenzamos la relación. Cuando terminé la maestría en Arizona decidimos casarnos y, tomando en cuenta que él es de origen español, decidimos venir a vivir a Madrid. Estoy convencida de que ha sido una decisión muy acertada, pienso que España es un gran país para vivir, hacer tu vida y tener una familia en la que tus hijos vivan en un entorno seguro y con un estado de bienestar envidiable en todo el mundo.

¿Cómo fue el proceso de adaptación en España?

En España la gente es muy hospitalaria, muy acogedora, sobre todo en Madrid, que hay gente de todas partes. Por esto mi adaptación aquí, a los amigos, al entorno laboral, ha sido muy fácil. Cuando llegué a España había una crisis en el año 96, y los trabajos de Ingeniería Industrial, de fábricas, en producción, en calidad, que era lo que yo pensaba que era mi camino natural, estaban bastante complicados. Por eso decidí hacer una formación para trabajar implantando un software de gestión empresarial (SAP), a raíz de esa formación tuve muchas entrevistas y propuestas de distintas consultoras. Finalmente, decidí comenzar en Ernst&Young (ahora EY) en el área de consultoría, y desde el principio me sentí como en casa. Tuve muy buenos maestros y excelentes compañeros que con el tiempo se han hecho amigos. Desde el principio comencé a trabajar en proyectos muy exigentes, los cuales me hicieron aprender mucho y desarrollarme en distintos clientes de varios sectores y líneas de negocio.

Mucha gente desea migrar a otros países, desde tu perspectiva, ¿cuáles son los pros y contras de dejar el país de origen?

Para mí, dejar República Dominicana fue un gran cambio, tengo allí mucha gente querida, mucha familia y muchos amigos que sigo manteniendo y añorando. Cuando te mudas a otro país ves otras oportunidades, en este caso en España, que es un país muy seguro y con mucho más por desarrollar que lo que ellos mismos piensan. Madrid es un sitio muy acogedor, donde tienes muchísimas oportunidades para desarrollarte, tanto a nivel personal como laboral. Emigrar es un reto y cuando decides seguir un camino, estás renunciando a seguir otros caminos, entonces tienes que decidir qué es lo que quieres hacer y por dónde quieres ir e ir a por ello con toda tu alma y corazón.

Mi esposo y yo pensamos que para crear una familia este era el mejor sitio y, al final, lo que más importa es donde está tu familia y la gente que quieres. Esto es lo que debemos tener muy claro. Otra cosa importante para tomar en cuenta es que el país y el entorno elegidos sean seguros y con oportunidades de crecimiento mejores o más adecuados que los que ya tienes.

¿Sientes que hay una brecha entre las oportunidades laborales y puestos directivos para hombres y mujeres? En caso de que sí, ¿qué propones para disminuir esta brecha?

Siempre he sido una minoría en todos los trabajos que he estado y creo que eso es algo que tenemos la responsabilidad de cambiar. Las mujeres no somos una minoría, somos un poco más del 50% de la población mundial y en el área de consultoría, en la cual he estado trabajando desde que llegué a España, hay un 34% de mujeres en la fuerza laboral. Pero luego, solamente hay un 8% de mujeres en el área directiva. Esta es una de las razones por las que yo siempre he sido una activista en promover el liderazgo femenino y también la incorporación de la mujer en el mundo de la tecnología.  Nos encontramos muchos sesgos y estereotipos en la sociedad que no favorecen que las mujeres se interesen por las carreras de ciencias, por las carreras técnicas, que son las que tienen más oportunidades y recorrido en este mundo digital que nos ha tocado vivir.

Actualmente, trabajar en tecnología, en ciberseguridad, en el mundo de los datos, te ayuda a ser una persona libre con la capacidad de trabajar desde donde quieras y de acceder a muchísimas oportunidades. Las mujeres tenemos que ser creadoras de tecnología y ser parte activa de la economía digital, por esto he fundado y soy la presidenta de una asociación en España que se llama Women4Cyber Spain, cuya misión es promover el talento en ciberseguridad de las mujeres para que se incorporen y se interesen por la ciberseguridad. Para, de esta manera desmitificar que la ciberseguridad es solo para gente muy técnica, de cualidades muy específicas, y demostrar que realmente la ciberseguridad, el mundo de los datos y la tecnología en general, es una opción para todos y aún más tomando en cuenta que estamos inmersos en el mundo digital tanto en la vida laboral como personal. También lidero el MeetUp de Women in Machine Learning & Data Science Madrid para visibilizar los proyectos que realizan las mujeres en el mundo de los datos e inspirar que se incorpore más talento femenino al sector.

Desde estas asociaciones de mujeres gestionadas para promover el talento femenino, se hacen muchas actividades que van encaminadas a comunicar, a hacer visibles las mujeres referentes que ya están trabajando en estos sectores, en promover la educación e incentivar la formación en estas áreas. Esto con el fin de inspirar a las jóvenes y mujeres que están trabajando en otros sectores donde no se cuenta con tantas oportunidades, para que se incorporen en el mundo de la tecnología, la ciberseguridad y los datos. Asimismo, a través de programas de mentoring, acompañando a las personas con menos experiencia, para que aceleren sus carreras, facilitando que puedan tener un éxito más temprano y lograr a su vez que inspiren a las siguientes generaciones.

Luego de su amplia experiencia en producción y calidad, ¿cómo fue la transición de trabajar en la industria manufacturera a la consultoría?

Una de las cosas que siempre decimos en la Ingeniería Industrial es que es una carrera muy versátil, muy transversal, que podemos dedicarnos a lo que queramos. Por eso nunca he sentido dificultad para pasar de un sector al otro, de un cliente a otro o de una línea de negocio a la siguiente.  Está claro que al principio es necesario aprender hasta que te hagas con la nueva función, lo importante es saber que somos capaces de sacar cualquier tipo de trabajo. Estamos bien entrenados para pasar de controlar la producción a controlar la calidad, a implantar un software, a dar formación, a ser consultor de negocios, a hacer reingeniería de procesos, a optimizar, en fin, lo que nos toque y nos apetezca probar.

Creo que tenemos unos perfiles muy completos, en la PUCMM nos enseñan a ser versátiles y a trabajar en el área que queramos o que necesitemos en cualquier momento de nuestra vida. Por eso, para mí, no he encontrado mayor dificultad en cambiar de un tipo de trabajo a otro, ¡nos ponemos manos a la obra y para adelante!

¿Cómo fue tu experiencia impartiendo clases en la PUCMM?

Dar clases en la Universidad fue una gran experiencia. Di clases siendo muy joven, teniendo un poco de experiencia en la zona franca. Había trabajado en Playtex haciendo todos los programas de calidad para los Wonderbra; también haciendo abrigos con DR Manufacturing; de igual forma, cuando volví de Estados unidos estuve haciendo programas de calidad total en la Tenería Bermúdez. Transmitir esta experiencia a personas, a estudiantes que eran prácticamente de mi edad, incluso a algún compañero que estaba algo rezagado, te da una muy buena visión de cuáles son los valores que fomentamos en la PUCMM:  el valor del esfuerzo, dar lo mejor de sí mismo en todo momento, fomentar que los estudiantes tengan curiosidad, que quieran aprender y desafiar el status quo, fue todo un reto y un gran aprendizaje.

Fue una etapa muy bonita para mí y la disfruté mucho, aprovecho para agradecer al profesor Luis Germosén por todo su apoyo cuando yo estaba dando clases y al mismo tiempo tenía una carga de trabajo muy fuerte. Sin él hubiese sido una etapa muy dura para mí. ¡Muchísimas gracias, querido Luis!

También aprovecho para agradecer a nuestra madre y maestra, la mejor que he tenido en la vida, Rosario Bisonó, que con su inspiración, su entrega y su forma de dar clases, me dio la visión y la fuerza de siempre dar lo mejor de nosotros e intentar que los estudiantes se esfuercen, que aprendan y que quieran superarse cada día.

¿Cómo se adentró en el mundo de la ciberseguridad y el análisis de datos?

El mundo de la consultoría es fascinante, siempre tenemos que estar actualizados, buscando las últimas soluciones y tecnologías, para ir por delante de nuestros clientes, poder asesorarles y ayudarles a hacer sus negocios más competitivos y eficientes. Por eso, en la consultoría te toca hacer muchas funciones, ir a muchos clientes, trabajar en distintos sectores, en distintos departamentos y eso te da una experiencia acelerada, que finalmente te quita el miedo a la innovación y te ayuda a estar a la vanguardia siempre.

Comencé a trabajar en el mundo de las alianzas estratégicas llevando la alianza de Oracle desde Capgemini, hace más de 15 años. En esta etapa fue donde se concretó el reto de estar siempre un paso adelante, buscando qué soluciones le íbamos a proponer a nuestros clientes para mantenerlos en la vanguardia de la tecnología. Estuvimos hablando de Business Intelligence y del Cloud cuando todavía no se sabía que la administración pública y los servicios financieros iban a poner sus datos en una nube externa y que iban a tener servicios fuera de sus perímetros.

En ese momento entendí que el siguiente paso era descubrir cómo íbamos a asegurar esa transferencia de datos, toda esa transición y me comencé a interesar por la ciberseguridad, en la seguridad de la información como se llamaba entonces. Estando en Capgemini, la cual tenía un centro de ciberseguridad muy importante en Francia, comencé a leer todo lo que me caía en las manos, a investigar, a preguntar y también a ir a todos los eventos de ciberseguridad porque ya me apasionaba y quería trabajar en esa área.

Así tuve la oportunidad de comenzar a trabajar en Prosegur, una gran empresa española de seguridad física, donde querían lanzar su unidad de negocio de ciberseguridad. Su estrategia era simple: ya que estoy asegurando tus activos físicos, también voy a asegurar tus activos digitales. Me contrataron para construir el ecosistema de socios tecnológicos, las alianzas estratégicas y el portafolio de servicios de ciberseguridad. En ese momento tuve la oportunidad de hacer un máster acelerado, analizando muchos productos, proveedores, ir a Israel, a Latinoamérica, ver cuáles eran las soluciones que se estaban ofreciendo a los clientes y conocer todo el ecosistema en España y lo que se movía en ciberseguridad por todo el mundo.

Estando más inmersa en el mundo de la ciberseguridad, decidí lanzar una empresa, emprender para hacer servicios de ciberseguridad. Esto no fue una experiencia positiva, no me fue bien y decidí volver a la empresa multinacional. Tuve la oportunidad de comenzar en SAS, siempre había sido una empresa que tenía en la mira porque ya durante la maestría en la universidad en Arizona, hacíamos workshops con SAS para hacer análisis estadísticos y diseño de experimento en nuestras clases de control de calidad y confiabilidad. Su vocación académica, su visión a largo plazo y su compromiso con sus empleados, me convencieron para trabajar en SAS, por lo que decidí volver al panorama multinacional y entrar en el mundo de los datos.

¿Qué es y cómo surge Women4Cyber Spain?

Women4Cyber Spain (W4C Spain) es una iniciativa que es un referente en el impulso y visibilización del papel de la mujer en Ciberseguridad en España, así como la diversidad de género en el sector. Nuestra misión es construir entre todos un mundo digital más seguro e inclusivo.

La Asociación Women4Cyber Spain es el capítulo nacional de la Fundación Women4Cyber.eu, impulsada por la Organización Europea de Ciberseguridad (ECSO), y la primera y única asociación de mujeres en ciberseguridad en España con respaldo europeo.

W4C Spain genera un espacio de colaboración donde mujeres que trabajan en ciberseguridad en distintos ámbitos como el académico, de la investigación y la industria comparten conocimientos, experiencias y red de contactos, para motivar a otras mujeres (tanto jóvenes como profesionales de otros sectores) a considerar la ciberseguridad como una profesión en la que desarrollarse y crecer.

¿Cómo te sientes tras haber sido nominada dentro de la categoría de Directivas del top 100 mujeres líderes de España?

Es una responsabilidad y un honor.  Me siento muy agradecida por este reconocimiento que no es sólo para mí.  Es también un reconocimiento para el esfuerzo de todas las voluntarias que trabajamos cada día para visibilizar, inspirar, formar e incorporar al máximo el talento femenino al mundo de la tecnología, la ciberseguridad y los datos desde Women4Cyber Spain y desde el MeetUp de Women in Machine Learning & Data Science Madrid.

Una persona tan exitosa debe contar con algún soporte, ¿quién es tu apoyo en ese sentido?

Tengo la vida maravillosa que tengo porque cuento con un gran equipo en mi casa que me ha permitido desarrollarme profesional y personalmente.  Gracias a Dios, tengo el apoyo incondicional de mi esposo y de mi madre. Mis tres hijos: Adriana (21 años), Diego (19) e Inés con (17) son mi inspiración y quienes me apoyan para ser mi mejor versión cada día.  Tenemos una familia con mucha complicidad y nos gusta mucho viajar y celebrar todo lo que podemos y más.  En nuestra casa siempre estamos pendientes de una celebración, ya sean cumpleaños, días de santos y aniversarios de todo tipo.  Es una marca de nuestra casa y es un legado que queremos que tengan nuestros hijos.  Eso también lo agradezco a mi familia elegida, los Espaillat Fernández, que son parte de ese apoyo que podemos sentir independientemente del tiempo y del espacio.

También me gustaría mencionar que por el tipo de trabajo que he realizado en el mundo de la tecnología siempre he tenido la suerte de trabajar en empresas que permiten una gran flexibilidad y trabajo por objetivos. Esta forma de trabajo me ha permitido compaginar muy bien todas las facetas de mi vida. Esa es una de las ventajas principales de trabajar en tecnología, la libertad de acción que proporciona.

¿Qué extrañas de República Dominicana?

Extraño de Santiago a mi gente querida, el no planificar juntarte con nadie y juntarte con muchos, el poder hacer varias cosas en el mismo día, la comida y que me hagan sorpresas de cumpleaños, que no es una costumbre de España y fue una de las cosas que más me sorprendieron cuando me mudé a Madrid, así que ahora organizo yo misma unas patronales por mi cumpleaños y estoy celebrando todo el mes.

Menciónanos algún recuerdo especial de tus años en la Universidad.

De mis años en la PUCMM recuerdo con muchísimo cariño los paseos entre los framboyanes pasando de un edificio a otro para las clases, los excelentes conciertos y espectáculos en el teatro de la universidad, el extraordinario grupo de baile que teníamos en esa época y las buenas experiencias de los viajes colaborando como edecán de los estudiantes internacionales.  Me estoy poniendo nostálgica de tantos buenos recuerdos que me vienen a la mente ahora mismo, mis años universitarios fueron muy bien disfrutados y les deseo a todos los que están ahora en esa etapa que estén muy presentes en vivir cada momento que todo pasa mucho más rápido de lo que pensamos.

Eres una persona con gran nivel de éxito, ¿te sientes realizada? ¿Qué te falta por cumplir?

¡Me siento una persona muy afortunada porque siento que estoy donde quiero estar y con quienes quiero estar y eso es una bendición! Estoy muy agradecida al Señor por permitirme desde muy pequeña tener muy claro lo que quería hacer en mi vida y cómo lograrlo.  Con 8 años ya me visualizaba yo como una persona feliz y exitosa.  Vengo de una familia con pocos recursos económicos, aunque muchos recursos para luchar y salir adelante.  Mis padres emigraron a Venezuela para darnos un mejor futuro a mí y a mis hermanos, por eso siempre he sentido que tengo la responsabilidad de hacer todo lo que está en mi mano para hacer del mundo un lugar mejor. Todos los días me levanto pensando en hacer lo mejor que puedo y lo mejor que sé.  Por eso mi expectativa es dejar el mundo un poco mejor de lo que está.  Tengo la broma con mi familia de que lo único que quiero que pongan en mi epitafio es: “Ha sumado”. Y ese es el legado en el que me empeño cada día.

¿Qué te gustaría que hubiera de más y de menos en la República Dominicana?

Me gustaría que la educación fuera una prioridad en República Dominicana, que pudiéramos tener acceso a una educación de calidad para todos.  Con educación tendríamos más civismo (respeto, limpieza, orden, …) Con educación, nuestros jóvenes no estarían tan sexualizados desde edades tempranas y se crearía una sociedad distinta donde se valore el conocimiento y el respeto.  Veríamos más personas siendo agentes de cambio sin esperar que nadie venga a solucionarle sus problemas, ¿nos ponemos manos a la obra?

¿Qué consejo le darías a nuestros egresados que están empezando su carrera profesional en el extranjero?

Es complejo y muchas veces muy duro trabajar fuera de tu país, de tu gente y tus raíces, podemos hacer de esta situación una ventaja o una desventaja, está en nuestra mano aprovecharla o desperdiciarla.  Los egresados de la PUCMM tenemos una educación muy sólida y podemos plantarle cara a cualquier trabajo o posición que nos pongan por delante. Es importante valorar qué queremos hacer y dónde queremos estar y una vez decididos: ¡ir a por todas! Ser proactivos y buscar nuestro propósito en lo que hacemos.  Vivir nuestro lema: “Siempre hay una mejor manera de hacer las cosas” y esto es una forma de ser y vivir que al final nos distingue y nos separa del resto. Y finalmente seamos humildes y generosos, tratemos a los demás como nos gustaría que nos trataran y así tendremos vidas y carreras más plenas y felices

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