Entrevista a la lic. María Waleska Álvarez

Egresada de la carrera de Derecho.

CEO del NAP del Caribe

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¿Quién es María Waleska?

Soy una soñadora, ciudadana del mundo, pero enamorada de la República Dominicana, esposa de José Antonio, madre de Sofía, CEO del NAP del Caribe, promotora y creyente apasionada de que la educación de calidad, la tecnología y la innovación transforman nuestro país y el mundo.

Siendo dominicana, nacida en Colombia y teniendo la posibilidad de irte al extranjero, ¿qué te motivó a realizar tus estudios universitarios en la PUCMM?

Mi alma mater PUCMM me ofrecía lo que yo entendía que me permitiría convertirme en una profesional integral para contribuir con mi país, y devolverle a la sociedad dominicana un poco de lo mucho que yo he recibido. Nací en otro territorio, pero soy dominicana. República Dominicana se convirtió en mi hogar, me acogió junto a mi familia, así que cuando decidí estudiar Derecho, comprendí que debía hacerlo en el país y en la mejor universidad que me ofreciera una educación de calidad.

¿Por qué decidiste estudiar Derecho?

Desde pequeña fui una niña inquieta, curiosa, participativa, e involucrada en múltiples actividades extracurriculares, aunque me gustaban las ingenierías y la tecnología, pensaba que, si quería colaborar con el país, debía tener una formación que me ayudara a poder incidir en las políticas públicas, entender el ordenamiento jurídico, una base que me permitiera tener un alcance amplio.   

La tesis que presentaste al final de tu carrera fue la base para la actual Ley de Comercio Electrónico y Firmas Digitales, cuéntanos cómo surge tu proyecto y los desafíos que enfrentaste al sustentarlo.

Desde pequeña comprendí lo poderosa que es la tecnología, y con el tiempo llegué a tener el convencimiento de que la tecnología y la innovación son herramientas esenciales que permiten la inclusión, y mejoran la competitividad de nuestros países. Cuando tuve que elegir mi proyecto, decidí trabajar en aportar a esta iniciativa legislativa porque entendía que podría ayudar a desarrollar el comercio electrónico del país. Fueron muchos los desafíos, empezando porque no había información, muy poco o nulo soporte documental, pocos profesionales con vasta experiencia en ese campo, muchos de mis profesores no entendían el tema y llegaron a cuestionar si yo había hecho una tesis de Derecho o de Ingeniería de Sistemas, era un momento de mucha inmadurez sobre el tema. Afortunadamente conté con el apoyo de Jaime Ángeles y de Leonel Melo, expertos en estos temas, abogados con una visión moderna, y quienes fueron instrumentales como guías y asesores de mi tesis de grado.

Tras sustentar tu tesis y graduarte de la PUCMM, ¿por qué decides ir al extranjero a realizar una Maestría en Derecho Empresarial Internacional?

La educación continua es la clave para que todo profesional continúe fortaleciendo sus competencias, la posibilidad de conocer otras culturas, tener acceso a la diversidad de pensamiento que encuentras en otro país, entender y profundizar en otras experiencias, diferentes a las que vives en donde creces, te fortalecen como persona, como profesional, te ayudan a tener una visión más amplia, y te inspiran a soñar todo lo que tu país es capaz de hacer.

¿Quién o quiénes fueron tu fuente de inspiración para dedicarte al mundo de la Tecnología? 

Mi papá, fue la primera persona en introducirme al mundo tecnológico, mi mayor ejemplo de cómo se usa la tecnología de forma inteligente y con ética. Posteriormentem el Sr. Guillermo Amore ha sido mi mentor en gran parte de mi transformación como profesional y, lo más importante, ha sido ejemplo de cómo poner la tecnología al servicio de la sociedad para transformar empresas y vidas.

Empezaste a trabajar a muy temprana edad en el Ministerio de Industria y Comercio, háblanos sobre tu experiencia, los retos que encaraste y cómo los superaste.

Inicié con apenas 16 años, justo en el momento en que comenzaba mi carrera universitaria. Conciliar trabajo, educación y las actividades propias de una joven de esa edad, fue un reto importante que, con mucha disciplina, sacrificios, mucho esfuerzo y compromiso con mis propias metas, pude superar, logrando el equilibrio que me permitió desarrollarme.

Otro de los desafíos fue ganarme el respeto de mis compañeros de trabajo, del entorno en el cual trabajaba, con políticos, abogados, empresarios, considerando mi corta edad y la falta de experiencia. Aquí fue muy necesario escuchar la guía de personas con más experiencia, estudiar, leer mucho, reconocer que estaba aprendiendo, fui sujeto de muchos errores y llamados de atención, que tuve que asumirlos con apertura y humildad. Mantener siempre una postura de mucho respeto y prudencia con quienes me relacionaba profesionalmente, haciendo un esfuerzo importante por la sobriedad de mi conducta, mi imagen, el trato con las personas y, lo más importante, siempre apegada a los valores que me enseñaron en mi familia y a pesar de momentos complejos, siempre permitir que transcendieran esos valores familiares y éticos con los que crecí. Con el tiempo me fui ganando su respeto, un espacio y creciendo en base a méritos, mucho trabajo y muchos deseos de superación.

¿Qué le dirías a aquellas mujeres que tienen interés por la tecnología, pero sienten que es  un mercado dominado por hombres?

Perseverancia, disciplina y constancia. No hay límites en ninguna industria para la mujer, los límites nos los ponemos nosotras mismas, en algunos casos las familias y la sociedad, pero sigue siendo una decisión individual de cada quien, estar dispuesto a trabajar, sacrificarse y luchar por lo que sueña y quiere. Comprender que hombres y mujeres debemos tener las mismas oportunidades de acceso, ninguno es mejor que otro, somos diferentes, cada uno aporta un valor que puede hacer la diferencia en cualquier industria. La industria de la tecnología, como todas, tienen sus propios retos y desafíos, ahora bien, en pleno siglo XXI, la misma ofrece grandes oportunidades, en especial para las mujeres.

¿Qué son los NAPs y cómo te adentras en el NAP de las Américas? 

NAP, es Network Access Point, son centros de tecnología donde las empresas de telecomunicaciones realizan el intercambio de tráfico (como un gran aeropuerto internacional de conectividad), y por los niveles de seguridad, redundancia y resiliencia que tienen estos complejos, se ofrecen soluciones de datacenter, cloud, conectividad a empresas privadas e instituciones de gobierno.

En el 2006 me invitan a trabajar en Terremark Wordwide, empresa norteamericana que desarrolló el concepto de NAP y fue la pionera en el desarrollo de este modelo de negocios, para trabajar en la división internacional. En ese momento el principal NAP era el NAP de las Américas ubicado en Miami, Florida.

¿Cómo surge el NAP del Caribe?

NAP del Caribe nace como parte de la expansión internacional de los NAPs, liderado en aquel entonces por Terremark y, a diferencia de otros NAPs de la región, el NAP del Caribe se originó como parte de un joint venture entre Terremark e inversionistas de la República Dominicana, que tuvieron la visión de que el modelo de negocios de los NAPs y la tecnología eran claves en el desarrollo del país, la región y la economía del futuro. En ese proceso intervino de forma muy significativa la visión y el liderazgo de Guillermo Amore, quien era parte de la directiva de Terremark y en especial un gran amigo de la República Dominicana.

¿Qué personas han marcado tu trayectoria profesional y de qué manera?

Muchas personas a quienes admiro y respeto han marcado y continúan marcando mi vida profesional, a quienes les agradezco y les reconozco el mérito de la profesional que soy hoy.

Empezando por mis padres, de ellos recibí el ejemplo de trabajo tesonero y honrado y la seguridad que yo podía lograr cualquier cosa que me propusiera con educación, trabajo y sacrificios; mi esposo, José Antonio, su apoyo ha sido clave para mi desarrollo profesional y para lograr el equilibrio de mis roles; Ángel Cano, me dio mi primera oportunidad laboral formal y tuvo la paciencia de guiarme y corregirme en esa etapa temprana; Mary Fernández y Anita Messina, dos mujeres empoderadas que, con su ejemplo, me enseñaron la fuerza que podemos tener las mujeres, el no ponerme límites, trabajar con pasión en lo que creo, ganar y dar espacio a más mujeres. Álvaro Nadal, me regaló lecciones que me acompañarán siempre.

Mi mentor Guillermo Amore, con su guía, ejemplo y acompañamiento, aprendí que es posible desarrollar los negocios más grandes y exitosos, siempre apegada a la verdad, los valores y la ética. Ha sido la persona que más ha influido en mi visión de la tecnología como una poderosa herramienta de competitividad y desarrollo sostenible, me ayudó a transformarme como profesional y, lo más importante, de su mentoría aprendí la importancia de trabajar un equilibrio entre la relevancia de la familia y nuestras responsabilidades laborales, su familia ha sido una gran inspiración para mí.

Los Sres. Manuel Tavares y Samuel Conde han sido instrumentales en trabajar por un mejor país, intentar aportar desde nuestros espacios para construir el país con el que soñamos, reconociendo que la educación de calidad es la base para lograrlo. Ellos me dieron la oportunidad y la confianza de involucrarme en iniciativas que intentan ayudar en la transformación de RD. De ellos aprendí lo que es la  verdadera vocación de servicio por el país. Mi tribu de apoyo, donde están mis compañeros de trabajo, nada se logra en solitario, cada logro es el mérito de un gran equipo mis amigos que son mi familia extendida, mis NO amigas, un grupo de mujeres que nos dan fuerza, aliento e inspiración para seguir creciendo como personas y profesionales; finalmente, y lo más importante, mi familia, ellos son mi mayor apoyo, los que me energizan, los que me dejan ser, y en especial, mi hija, quien es mi mayor inspiración.

Con amplia experiencia en el Derecho comienzas a trabajar en el NAP, donde te ves en posiciones totalmente diferentes a las que venías ejerciendo, ¿cómo logras esta transición? 

Fue un proceso de muchas inquietudes, ansiedad y temores, superados por la apertura de

seguir aprendiendo, de pedir y recibir mucha ayuda, de reconocer con humildad que, a pesar de mi experiencia en el Derecho, carrera y maestrías, estaba empezando desde cero, de tener la flexibilidad y la resiliencia para convertir los retos en oportunidades. Reconociendo que para poder lograr esa transición debía rodearme de personas más inteligentes y preparadas para transitar por el camino del cambio, aprendiendo a desarrollar la habilidad para transformarme como profesional.

¿Cuáles ventajas representó instalar el NAP del Caribe en República Dominicana?

República Dominicana ha sido un líder en materia de telecomunicaciones y de tecnología en la Región. Tenemos de los mejores sistemas de telecomunicaciones, lo que representó una ventaja competitiva muy importante sobre otros países, la extraordinaria posición geográfica en medio de las Américas, la estabilidad política y económica que ha caracterizado al país en las últimas décadas, la importante relación bilateral entre los Estados Unidos y la República Dominicana, y una fuerte alianza público-privada que favorece y habilita el desarrollo de nuevos modelos de negocios, fueron todos factores habilitantes y de gran ventaja para instalar el NAP en el país.

Con la instalación del NAP en el país, la República Dominicana se consolida como el HUB de conectividad de la región, además de pionero en la implementación de plataformas de alta tecnología, como las plataformas de datacenter, cloud, ciberseguridad, analítica avanzada, inteligencia artificial, que hoy se operan desde el NAP del Caribe.

¿De qué manera empezaste a formar parte de EDUCA?

La relación empieza con el NAP del Caribe apoyando diversas iniciativas desarrolladas por EDUCA. En el NAP del Caribe siempre hemos apoyado proyectos que buscan fortalecer las competencias y habilidades del talento humano del país. Por varios años desde el NAP del Caribe participamos y apoyamos varios de los proyectos y eventos de EDUCA. Posteriormente, el Sr. Samuel Conde me invitó a acompañarlo en la junta de directores y tuve la oportunidad de comprender a mayor profundidad los desafíos del sistema educativo de la República Dominicana y la importancia de tener un sector privado y al empresariado cohesionado, trabajando por lograr una educación de mayor calidad para nuestro país.

¿Qué rol entiendes que juega la educación y la mentoría en el avance de la sociedad actual?

Es una necesidad impostergable para nuestro país invertir en innovación, asegurar una educación de calidad, conciliar las diferencias de enfoque entre sectores, generar la cadena de valor adecuada en educación para nuestro talento humano, ofrecer acceso a las tecnologías, establecer e implementar en el aula políticas públicas para caminar hacia una cultura de innovación, educación de calidad, y bilingüismo a nivel nacional.

Según los analistas más reputados, cada vez más las economías estarán basadas en el conocimiento y en el uso de la alta tecnología, que dará como ganadores a los países que apuesten a los fundamentos de la “Nueva Economía Digital” o  “Mentefactura”, sobre aquellos que tienen sus cimientos en la vieja economía; o sobre aquellos que no hacen ni una cosa ni la otra, como los países que hoy destacan por su rezago.

Tenemos una oportunidad interesante de estar entre los líderes del mundo del futuro, solo si fomentamos generaciones educadas, cultas y alimentamos mentes creativas y brillantes para construir sociedades innovadoras e inclusivas. Para lograr lo anterior, la educación de calidad y mentores genuinos guiando el proceso, son piezas esenciales.

¿Qué acciones se pueden llevar a cabo para motivar una mayor inserción de mujeres en la tecnología?

Visibilizar a todas las extraordinarias mujeres que por muchos años nos han abierto espacios, han luchado por el respeto de nuestros derechos, han sido pioneras en múltiples desarrollos de la ciencia y la tecnología. Visibilizar los roles modelos de mujeres extraordinarias que se han destacado en carreras STEMs es una inspiración para las niñas y mujeres que están explorando nuestra industria.

Promover políticas públicas que nos permitan educar en equidad y respeto a hombres y mujeres, promover una educación de calidad y una cultura que trascienda a los estereotipos y permita desarrollar oportunidades equitativas basadas en las competencias y el mérito, no en el género.

Promover una cultura que comprenda que la industria de la tecnología representa muchas oportunidades para mujeres y hombres, no solo en su uso como consumo, sino en el uso inteligente y la producción de modelos de negocios.

Desmitificar el miedo por las matemáticas y la ciencia, promoviendo y reconociendo que son divertidas, que no son difíciles si se enseñan bien.

Actualmente manejas muchos roles de importancia en organizaciones como el NAP del Caribe, EDUCA y AMCHAMDR, los cuales demandan mucho tiempo y compromiso, ¿cómo equilibras tu vida laboral, personal y familiar? 

Este es el verdadero reto, conciliar mis diferentes roles, requieren de mucha disciplina, organización, entusiasmo, amor por todo lo que hacemos. Pero lo más importante para lograr el equilibrio, es el apoyo, la paciencia, la tolerancia y comprensión de mi familia, de mis compañeros de trabajo, de mis colegas, sin ese apoyo no es posible.

¿Qué te gustaría que hubiera de más y de menos en la República Dominicana?

Me gustaría que hubiera más educación de calidad e institucionalidad. Me gustaría que hubiera menos corrupción.

¿Cómo es un día normal en tu vida?

Mi día inicia a las 5:00 a.m., ejercicios, llevar a mi hija al colegio, ir al salón, oficina, reuniones, mucha adrenalina, moverme entre diversos temas, instituciones y áreas, momentos de mucha frustración, angustia, otros de satisfacción y orgullo, una combinación de sentimientos, sensaciones, muchas veces todo el mismo día… para al final de la jornada, entrada la noche, compartir un espacio de calidad con la familia. Hay que reconocer que las 24 horas no son suficientes, que nunca hay días laborables de 8 horas, que los fines de semana se trabaja, aunque siempre debemos buscar el espacio para la familia y amigos.

¿Qué consejo le darías a las madres profesionales que desean avanzar en su carrera sin descuidar a su familia?

No sentirse culpables por las ausencias, que a veces son necesarias, estamos educando a nuestros hijos con el ejemplo del trabajo, que no somos súper mujeres, el rol de la familia es compartido, que hay momentos donde en la organización del tiempo debemos priorizar a la familia, y otras al negocio, y eso no nos hace ni malas madres, ni profesionales ligeras, que debemos ser egoístas con nuestras propias metas, si nosotras no las priorizamos, nadie lo va a hacer por nosotras.

El tiempo que le dedicamos a nuestra familia debe ser de calidad, no en cantidad, cada día es diferente, es válido equivocarse, no somos perfectas y cada día debemos hacer una elección, siempre con nuestras metas como norte.

CEO del NAP del Caribe

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